AUGUSTO MONTERROSO LA OVEJA NEGRA Y OTRAS FBULAS PDF

Repertorio Americano 13 Jan : Active la funcin de subrayado de resultados en los navegadores por voz Desactivar subrayado de resultados Otros formatos: Cita Texto completo - PDF 2 MB Texto completo Traducir Activar la navegacin de trminos de bsqueda La doble lectura, dilogo, concepcin de la vida como violencia, lucha y juego, la imagen de la sociedad como selva, definicin de lo humano frente a lo animal, que plantea el conjunto de cuentos La Oveja Negra y dems fbulas del guatemalteco Auguste Monterroso, nos situan ante Io carnavalesco. El texte como transgresin y cuestionamiento de la ley, construye una imagen del mundo fundada sobre unas relaciones de poder cuyo punto de encuentro es la violencia, percibida en el enfrentamiento de dos discursos: el politico y critico literario la Ley y el literario subversive. Ante la mscara de la Ley, en sus formas politica y crtica literaria, el texte crea estrategias de desenmascaramiento por medio de un segundo disfraz: mientras la mscara del animal le sirve al ser humano para disfrazarse, el animal, a su vez, deja ver su rostro humano, de manera que Io humano y Io animal no se diferencian. Con base en las dicotomas sealadas, se pueden apreciar las estrategias textuales producidas por el enfrentamiento de los discursos politico, criticoliterario y literario; las cuales estructuran un texte carnavalesco con una imagen del mundo. Por ello, en su propia base, el discurso carnavalesco presenta un anti-simbolismo, una ambibalencia, una no disyuncin".

Author:Tetaur Yocage
Country:Panama
Language:English (Spanish)
Genre:Politics
Published (Last):16 December 2018
Pages:307
PDF File Size:4.35 Mb
ePub File Size:3.36 Mb
ISBN:833-8-69341-706-6
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Prosista excepcional, ha cultivado el ensayo y la narrativa, en especial el cuento corto y la fbula, gnero que ha recreado con singular acierto. Irnico, inteligente, culto, gil, conciso y fino, su obra est impregnada de magia y poesa: desconcierta, sensibiliza, divierte. Cuando fray Bartolom Arrazola se sinti perdido acept que ya nada podra salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo haba apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topogrfica se sent con tranquilidad a esperar la muerte.

Quiso morir all, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la Espaa distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.

Al despertar se encontr rodeado por un grupo de indgenas de rostro impasible que se disponan a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolom le pareci como el lecho en que descansara, al fin, de sus temores, de su destino, de s mismo. Tres aos en el pas le haban conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intent algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas. Entonces floreci en l una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristteles.

Record que para ese da se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo ms ntimo, valerse de aquel conocimiento para engaar a sus opresores y salvar la vida. Los indgenas lo miraron fijamente y Bartolom sorprendi la incredulidad en sus ojos.

Vi que se produjo un pequeo consejo, y esper confiado, no sin cierto desdn. Dos horas despus el corazn de fray Bartolom Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado , mientras uno de los indgenas recitaba sin ninguna inflexin de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se produciran eclipses solares y lunares, que los astrnomos de la comunidad maya haban previsto y anotado en sus cdices sin la valiosa ayuda de Aristteles.

Fu fusilada. Un siglo despus, el rebao arrepentido le levant una estatua ecuestre que qued muy bien en el parque. As, en lo sucesivo, cada vez que aparecan ovejas negras eran rpidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse tambin en la escultura. Esto slo en cuanto a los colores primarios, pues el mtodo se generaliz tanto que con el tiempo no haba ya quien no llevara consigo un equipo completo de cristales para aquellos casos en que el maoso se tornaba simplemente grisceo, o verdeazul, o de cualquier color ms o menos indefinido, para dar el cual eran necesarias tres, cuatro, o cinco superposiciones de cristales.

Pero lo bueno fue que el Camalen, considerando que todos eran de su condicin, adopt tambin el sistema. Entonces era cosa de verlos a todos en las calles sacando y alternando cristales a medida que cambiaban de colores, segn el clima poltico o las opiniones polticas prevalecientes ese da de la semana o a esa hora del da o de la noche.

Como es fcil comprender, eso se convirti en una especie de peligrosa confusin de las lenguas; pero pronto los ms listos se dieron cuenta de que aquello sera la ruina general si no se reglamentaba de alguna manera, a menos que todos estuvieran dispuestos a ser cegados y perdidos definitivamente por los dioses, y reestablecieron el orden.

Adems de lo estatuido por el reglamento que se redact con ese fin, el derecho consuetudinario fij por su parte reglas de refinada urbanidad, segn las cuales si alguno careca de un vidrio de determinado color urgente para disfrazarse o para descubrir el verdadero color de alguien, poda recurrir inclusive a sus propios enemigos para que se lo prestaran, de acuerdo con su necesidad del momento, como suceda entre las naciones ms civilizadas. Slo el Len que por entonces era el presidente de la Selva se rea de unos y otros, aunque a veces socarronamente jugaba tambin un poco lo suyo, por divertirse.

De esa poca viene el dicho de que Todo Camalen es segn el color del cristal con que se mira. Al principio se compr un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces pareca encontrarla y otras no, segn el humor de ese da o de la hora, hasta que se cans de esto y guard el espejo en un bal.

Por fin pens que la nica forma de conocer su propio valor estaba en la opinin de la gente, y comenz a peinarse y a vestirse y a desvestirse cuando no le quedaba otro recurso para saber si los dems la aprobaban y reconocan que era una Rana autntica.

Un da observ que lo que ms admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedic a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y senta que todos la aplaudan. Y as segua haciendo esfuerzos hasta que dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana autntica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las coman, y ella todava alcanzaba a or con amargura cuando decan que qu buena Rana, que pareca Pollo.

La oveja negra y dems fbulas EL GRILLO MAESTRO All en tiempos muy remotos, un da de los ms calurosos del invierno el Director de la Escuela entr sorpresivamente al aula en que el Grillo daba a los Grillitos su clase sobre el arte de cantar, precisamente en el momento de la exposicin en que les explicaba que la voz del Grillo era la mejor y la ms bella entre todas las voces, pues se produca mediante el adecuado frotamiento de las alas contra los costados, en tanto que los Pjaros cantaban tan mal porque se empeaban en hacerlo con la garganta, evidentemente el rgano del cuerpo humano menos indicado para emitir sonidos dulces y armoniosos.

Al escuchar aquello, el Director, que era un Grillo muy viejo y muy sabio, asinti varias veces con la cabeza y se retir, satisfecho de que en la Escuela todo siguiera como en sus tiempos. El propio Tcito, quiz con doble intencin, lo compara al Ave Fnix por su capacidad para reponerse, y aade que este Gallo lleg a ser sumamente famoso y objeto de curiosidad entre sus conciudadanos, es decir los otros Gallos, quienes procedentes de todos los rumbos de la Repblica acudan a verlo en accin, ya fuera por el inters del espectculo mismo como por el afn de apropiarse de algunas de sus tcnicas.

Pero como todo tiene un lmite, se sabe que a fin de cuentas el nunca interrumpido ejercicio de su habilidad lo llev a la tumba, cosa que le debe de haber causado no escasa amargura, pues el poeta Estacio, por su parte, refiere que poco antes de morir reuni alrededor de su lecho a no menos de dos mil Gallinas de la ms exigentes, a las que dirigi sus ltimas palabras, que fueron tales: Contemplad vuestra obra.

Habis matado al Gallo de los Huevos de Oro, dando as pie a una serie de tergiversaciones y calumnias, principalmente la que atribuye esta facultad al rey Midas, segn unos, o, segn otros, a una Gallina inventada ms bien por la leyenda.

ANALYSE TRANSACTIONNELLE ERIC BERNE PDF

El Eclipse - Augusto Monterroso

Grogrel The observed hospital mortality was 2. Conservative treatment of clzsificacion aortic root in acute type a dissection. No operative deaths occurred. Falsa luz Misma vista con Doppler T: This graft is then sewn to the proximal aortic graft in an end-to-end fashion. Endovascular stent-graft treatment of aortic dissection: Earlier diagnosis of acute aortic dissection before development of cardiac tamponade and renal impairment is critical to improve the operative salvage rate Fleck. DeBakey classification Radiology Reference Article clasificacionn B First stage of repair including resection and replacement of the ascending aorta and transverse aortic arch using the elephant-trunk technique and coronary artery bypass grafting with vein grafts for coronary artery occlusive disease.

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